Las Working Holiday Visa permiten, en líneas generales, viajar y trabajar en un país durante 1 año. Y digo en líneas generales porque esto varía de un país a otro: en el caso de Alemania, se puede vivir, viajar, y trabajar durante 12 meses, con la única limitación de que sólo se puede estar empleado por 6 meses en la misma empresa.

Los trámites no son muy complicados (hay algunas mas difíciles que otras) y están orientadas a los jóvenes: salvo pocas excepciones, todas se pueden obtener hasta los 30 años.

Entonces, ¿por qué elegir una Working Holiday Visa o Work and Travel? Basicamente, es una manera sencilla de obtener el permiso de trabajo y residencia temporal en el extranjero. Sólo se puede aplicar al programa una vez en cada destino, pero mientras estés dentro del rango de edad y cumplas con los requisitos, podés aplicar a todas las que quieras: es decir, podés estar un año en Alemania, otro en Dinamarca, luego en Francia, y así sucesivamente.

En mi caso, elegí Alemania por dos cuestoniones fundamentales: es una de las más sencillas en cuánto a requisitos y a procedimiento para obtenerla, y la ubicación central del país permite recorrer Europa facilmente. Si querés leer más sobre cómo saqué mi WHV en Alemania, te lo cuento en éste posteo.